Un equipo formado por técnicos de la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) se encuentra desde hoy en Lisboa para analizar el cumplimiento de los compromisos financieros de Portugal.
Según el Ministerio de Finanzas luso, la "misión de asistencia técnica" enviada por esta troika permanecerá en el país hasta el próximo 27 de julio con el objetivo de "apoyar a las autoridades en la implantación de las reformas estructurales en el ámbito de las finanzas públicas".
Estas reformas figuran en el acuerdo firmado por las entidades internacionales con Portugal el pasado mes de mayo, y en el que se precisan los ajustes que se comprometió a acometer el país como contrapartida por recibir ayuda externa, valorada finalmente en 78.000 millones de euros para los próximos tres años.
Un amplio programa de privatizaciones de empresas públicas, la liberalización del mercado laboral, un aumento de la carga fiscal y el recorte de prestaciones sociales son algunas de las medidas que recoge el memorando de entendimiento.
En el documento se precisa que antes del próximo el 31 de julio, Portugal debe reducir las indemnizaciones por despido, eliminar los derechos especiales que conserva el Estado en determinadas compañías públicas, cerrar la venta del Banco Portugués de Negocios (BPN) y presentar una propuesta de reducción de contribuciones a la Seguridad Social por parte de las empresas.
El Gobierno luso precisó, además, que los técnicos de la UE y el FMI analizarán "la preparación y ejecución del Presupuesto", la información disponible sobre las finanzas públicas y la "monitorización" de los principales riesgos en la ejecución presupuestaria.
Precisamente el temor a que Portugal no sea capaz de cumplir con sus ambiciosos objetivos en materia de reducción del déficit público ha vuelto a reavivarse después de que la agencia de calificación de riesgo Moody's decidiera, hace una semana, rebajar la nota de la deuda del país hasta "Ba2", equivalente a "bono basura". EFE
Según el Ministerio de Finanzas luso, la "misión de asistencia técnica" enviada por esta troika permanecerá en el país hasta el próximo 27 de julio con el objetivo de "apoyar a las autoridades en la implantación de las reformas estructurales en el ámbito de las finanzas públicas".
Estas reformas figuran en el acuerdo firmado por las entidades internacionales con Portugal el pasado mes de mayo, y en el que se precisan los ajustes que se comprometió a acometer el país como contrapartida por recibir ayuda externa, valorada finalmente en 78.000 millones de euros para los próximos tres años.
Un amplio programa de privatizaciones de empresas públicas, la liberalización del mercado laboral, un aumento de la carga fiscal y el recorte de prestaciones sociales son algunas de las medidas que recoge el memorando de entendimiento.
En el documento se precisa que antes del próximo el 31 de julio, Portugal debe reducir las indemnizaciones por despido, eliminar los derechos especiales que conserva el Estado en determinadas compañías públicas, cerrar la venta del Banco Portugués de Negocios (BPN) y presentar una propuesta de reducción de contribuciones a la Seguridad Social por parte de las empresas.
El Gobierno luso precisó, además, que los técnicos de la UE y el FMI analizarán "la preparación y ejecución del Presupuesto", la información disponible sobre las finanzas públicas y la "monitorización" de los principales riesgos en la ejecución presupuestaria.
Precisamente el temor a que Portugal no sea capaz de cumplir con sus ambiciosos objetivos en materia de reducción del déficit público ha vuelto a reavivarse después de que la agencia de calificación de riesgo Moody's decidiera, hace una semana, rebajar la nota de la deuda del país hasta "Ba2", equivalente a "bono basura". EFE
Fuente: ForexPros
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