2011 no será un año fácil de olvidar, dominado por la aversión al riesgo y la crisis europea. Sin embargo, el mundo ha visto una gran variedad de problemas económicos importantes, entre los cuales vale la pena mencionar a Japón perdiendo su título de segunda economía más grande del mundo a favor de China. Con el yen en niveles récord frente a sus rivales principales en una tendencia que ha venido desarrollándose desde hace dos años, y llegando a la recesión después del tsunami a principios de año, la recuperación de Japón también será larga y dolorosa.
Japón, la situación económica actual
Echando un vistazo a la situación económica de Japón, uno se pregunta cómo la moneda continúa ganando fuerza y cotizando cerca de máximos históricos contra sus principales rivales. Viendo el PIB del país, que históricamente y por los últimos 30 años presentó un promedio trimestral de crecimiento de 0,52%, hay una cierta constante crecimiento, desde que alcanzó un mínimo récord en marzo de 2009 de -4,9%, que de todas formas, no justifica la fortaleza de la divisa. En agosto de 2011, el gobierno revisó a la baja su año fiscal pronósticando un crecimiento del PIB del 0,5%. Además, el país registró un déficit equivalente a 274 millones de yenes en octubre de este año, lo que no es un dato menor para una economía basada en la exportación; los precios del petróleo han generado un aumento de los costos de importación, en un país que importa más del 90% de sus necesidades energéticas. Aun así, Japón sigue siendo la tercera economía más grande del mundo, después perder el segundo lugar ante China a principios de este año.
A esta situación hay que sumar el terremoto de 9,0 grados de magnitud y el tsunami que se vivieron el 11 de marzo de 2011 y que devastaron la costa al noreste de la isla de Honshu. El tsunami generó fluctuaciones drásticas en los mercados financieros y empujó al BOJ a intervenir con más de $325 millones en yenes en la economía con el fin de garantizar la estabilidad.
En varios desesperados, y por ahora fallidos, intentos por debilitar el yen el BOJ ha reducido su tasa de interes a 0,0% y amplió su programa de compra de activos por alrededor de 5.000 mil millones de yenes a 5.500 mil millones durante este año. A pesar de varias intervenciones, los rallies de venta de yenes han sido temporales y todavía considero que sólo una acción coordinada podría debilitar realmente al yen. Sin embargo, el resto del mundo tiene sus propios problemas que enfrentar, no siendo la fuerza del yen la mayor de sus preocupaciones.
Diciembre está aquí, y la divisa nipona sigue siendo inmune a los problemas de mercado y al BOJ, manteniendo estable su tendencia alcista de largo plazo.
Cierre del año fiscal y las tendencias de temporada
Una cosa muy interesante sobre las tendencias de temporada y el yen es que el año fiscal de Japón termina el 31 de marzo, lo que generalmente producía rallies alcistas en la moneda en los primeros meses del año. Esta tendencia se aceleraba en marzo y se revertia a principios de abril como consecuencia de la repatriación de fondos. Las empresas japonesas buscaban mejorar sus balances en ese momento particular del año, liquidando sus inversionoes en el exterior y repatriando las ganancias. Sin embargo en el último par de años, las cosas cambiaron: la reforma contable ha reducido la necesidad de algunas empresas japonesas de repatriar los beneficios provenientes de extranjero a fin de año. Desde 2009 a 2011, el USD/JPY ha estado bajo presión bajista la mayor parte de marzo, aunque finalmente cerrando el mes al alza.
Esto demuestra que los inversores japoneses han estado cambiando sus patrones de conducta sobre las inversiones en el exterior; en un ambiente de aversión al riesgo, la expatriacion de capitales de abril, puede no darse: los inversores más bien preferirán guardar el dinero en casa. El destino de la moneda está entonces fuertemente relacionado con la atracción que el dólar pueda generar como divisa refugio en los próximos meses, y/o con una fuerte mejora en el sentimiento del mercado. Si el sentimiento de riesgo mejora, la salida de capitales japonese podria acelerar en abril; hasta entonces la moneda probablemente mantendrá su fuerza actual, probablemente consolidando en los niveles actuales y no ganando mucho terreno.
Perspectiva técnica
El USD/JPY en su gráfico semanal muestra claramente que la tendencia a largo plazo que el par ha estado en desarrollo desde mediados de 2007, cuando llegó a 124,10, no ha cambiado. Hasta el momento, el cruce ha perdido alrededor de 5000 pips y sin embargo, en los últimos 5 meses, hemos estado viendo al precio en un rango de consolidación de entre 75,00 y 80,00, con los indicadores alejándose de niveles uras de sobreventa, pero el precio fijo. Técnicamente esto sugiere que las probabilidades de ver ganancias están aún muy limitadas y además no hay signos de un piso de desarrollo. Las medias móviles por encima del precio actual y con inclinacion bajista, apoyan la perspectiva. La media simple de 100 alrededor de 84,00, es tal vez el nivel más importante para controlar (si de alguna manera el par finalmente acelera al alza y se mantiene por encima 80.00) para hablar de un cambio de tendencia en el largo plazo.
En el gráfico diario, el cuadro es bastante similar, con la media simple de 100 DMA alrededor de 77.10 (por debajo del precio actual) y la de 200 en la zona de 79,20. Con ambas apuntando a la baja, y la distancia entre ellas aún incrementandose, sólo de reducirse la distancia entre las mismas el precio podría intentar alcanzar la zona de 79/90. El principal soporte del cruce sigue siendo la zona de 76.50, donde el banco de Japón a trazado una “linea en la arena” en lo que respecta a decisiones de intervencion. Sin embargo, si el precio continúa cediendo y quiebra la zona de 75,80 y considerando el comportamiento estacional que se detalla más arriba, podriamos ver al cruce en nuevos mínimos históricos el próximo febrero cerca de la zona de 72.00.
En lo que respecta al EUR/JPY, es un caso aún más interesante en estos días, dado el nerviosismo con respecto a la zona euro y su divisa, que se ecuentra bajo fuerte presión de venta frente a todos sus rivales. Cotizando alrededor de 104.00 y con mínimos históricos en 88,90 alcanzados en octubre de 2000, el par también presenta una fuerte tendencia bajista en el gráfico semanal, con el precio desarrollándose por debajo de las medias móviles simples de 20, 100 y 200. En este caso particular, “la línea en la arena” donde se espera que el BoJ intervenga, es el nivel de 100.00. El gráfico diario también se presenta bajista, con una fuerte zona de resistencia inmediata en torno a los 105.50/106.00. De extender sus ganacias por encima de este nivel podría darse un alivio de la actual presión bajista, aunque el máximo alcanzado en octubre pasado en 111,50 área es el nivel principal a superar para hablar de un cambio de tendencia a largo plazo. Para los próximos meses, yo espero que el par se mantenga en un rango de 100/106.00 con posibles quiebres a la baja buscando la zona de 94.00, más si la crisis europea no encuentra alivio.
Por último, vale la pena aclarar que en estos últimos tiempos los inversores han optado por la diversificación en lo que respecta a sus inversiones-refugio: luego de haber comprado oro y yen de forma constante durante los últimos dos años, ambos activos han entrado en una etapa de consolidación a largo plazo. No creo que un cambio de tendencia esté cerca en cualquiera de los dos, sino que espero que la actual consolidacion continue: diversificar las inversiones no es lo mismo que cambiarlas, por lo que no hay actualmente motivos para esperar una caida importante en el yen. Sólo un crecimiento constante y sostenido en los EE.UU. finalmente podría convencer a los jugadores de que es hora de pasar del yen.